lunes, 9 de diciembre de 2019

SIETE MAESTROS MASONES. SÍMBOLO, RITO, INICIACION



SIMBOLO, RITO, INICIACION. La Cosmogonía Masónica. Siete Maestros Masones, Ediciones Obelisco, Barcelona 1982. 280 págs. 

De entre los libros recientemente publicados, ya desde su portada sugerente, sorprende y cautiva de manera especial este volumen anónimo, atribuido a Siete Maestros Masones.
A medida que se penetra en la lectura de esta obra, surge la evidencia de ser este un trabajo realizado desde dentro de la Orden Masónica, ya que como indica el prólogo son "trazados leídos en Logia", por lo que es claro que la obra fue escrita especialmente para formar parte de las enseñanzas e instrucción simbólica impartidas en la actualidad en los talleres masónicos, por lo que queda patente que dicha Orden continúa siendo una organización iniciática viva y actual.

Herederos del mensaje de la Tradición, como así además dicen considerarse sus autores, no hay duda de que desde estas páginas logran transmitir un saber que por su coherencia y didáctica abre de forma gradual y progresiva la inteligencia del lector hacia la idea que transmiten -la concepción de la cosmogonía y su conocimiento-, y que en un despliegue de planteamientos simbólicos no se limitan sólo a la simbólica de la Masonería, sino que integran y se refieren asimismo a los códigos con que otras tradiciones manifiestan esa misma idea.

Diríamos que el trabajo de estos Siete Maestros Masones, resuelve a través de la simbólica de esta Orden, la analogía existente entre todas las vías iniciáticas, tanto de Occidente como de Oriente, constituyendo (por su universalidad) el lenguaje y los símbolos masónicos el punto de encuentro en el que todas ellas se integran y resuelven, lo cual demuestra que el mensaje masónico no es distinto al revelado por otros pueblos y culturas tradicionales. Pueden variar los modos y formas de expresión, pero lo fundamental de sus símbolos, ritos y mitos permanece idéntico, lo cual nos conduce inevitablemente ante la evidencia de estar ante una Cosmogonía Perenne o Tradición Unánime, de la que todas las demás proceden por adaptación. "Trataremos de repetir -dice el texto- con nuestra forma particular, ideas tradicionales, universales y eternas".

El libro, con los matices propios de un trabajo colectivo, en nada merma la unidad de pensamiento de sus autores, sino que por el contrario las voces que lo componen se entretejen armoniosamente configurando los tonos que dan forma a su contenido trascendente. Por otro lado, no es extraño que este libro se presente como un trabajo colectivo, ya que ello es una característica fundamental de la tradición masónica, dándonos la oportunidad de comprobar cual es la práctica y el tema de estudio de las logias tradicionales, las cuales -y aquí queda patente- continúan conservando intacto el legado y la energía espiritual que desde sus orígenes ha conformado a la Masonería.

Debemos señalar el interesante estudio de dibujos y grabados que insertados incluso entre líneas, complementan la obra formando parte del texto, conjugándose con él, no tan sólo como mera ilustración, sino como un verdadero soporte de meditación y concentración, configurando entre ambos (texto y grabados) la visión de ser la Masonería un verdadero "Arte Real, claramente vinculado con el conocimiento de la cosmogonía".

Incurriendo en la pasión que esta obra ha suscitado en nosotros, debemos decir que es este un libro escrito con amor, pero también con rigor, pues siendo difícil dirigir un mensaje al corazón del hombre actual, sin que la mente analítica y racional lo interprete, estos siete autores lo logran, ya que consiguen poner la inteligencia al servicio de la verdadera intuición del lector, que aun no aprehendiendo la totalidad de las enseñanzas transmitidas, sí recibe un shock que le sitúa frente a una realidad otra, y descubre, si con discernimiento intelectual se aplica a su lectura, que esta realidad no le es del todo desconocida. Es por ello que podemos aseverar que no es este un libro dirigido a los masones exclusivamente, sino a todo receptor cualificado y con ganas de descubrir el misterio de la vida, que es también su realidad.

Desde aquí, recomendamos esta obra y nos alegramos de comprobar que en este tiempo de obscurantismo que nos ha tocado vivir a las generaciones actuales, existen verdaderos transmisores del Conocimiento, capacitados y dispuestos a despertar la conciencia de aquellos por los que la Tradición podrá seguir conservando y vehiculando su mensaje.  Mª. Angeles Díaz. 


Símbolo, Rito, Iniciación. La Cosmogonía Masónica. Siete Maestros Masones. Reseña: Mª Angeles Díaz.

domingo, 29 de septiembre de 2019

LA TRADICION MASONICA. Historia, simbolismo, documentos fundadores. Francisco Ariza. Ediciones Obelisco.

Francisco Ariza durante la presentación de su libro en Zaragoza

LA TRADICION MASONICA. 
Historia, simbolismo, documentos fundadores. Francisco Ariza. 
Ediciones Obelisco. 
Barcelona, 2008. 272 pp.

Francisco Ariza, autor de uno de los mejores libros en lengua castellana acerca del simbolismo masónico (La Masonería. Símbolos y Ritos. 2ª edición. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2007. 268 pp.), nos obsequia con un nuevo estudio acerca de la Francmasonería, "una tradición viva y vivificante que conserva en sus ideas y símbolos toda la potencia intelectual capaz de dar respuesta a las preguntas esenciales que, tanto hoy como ayer, continúan haciéndose quienes se interrogan acerca de sí mismos y desean emprender un camino para la búsqueda de su verdadera identidad." (de la contraportada)El volumen tiene una división ternaria, con una primera parte dedicada a la historia y el simbolismo de la Tradición Masónica de la que nos nace destacar precisamente su último capítulo, un breve acápite sobre la leyenda del Maestro Hiram en el que se glosa con amor y rigor el mito que constituye la clave de bóveda del edificio simbólico de la Masonería. Las partes segunda y tercera están integradas, respectivamente, por old charges (documentos fundadores) de la Orden y antiguos 'catecismos' o manuales de instrucción, venerables documentos -algunos de ellos anteriores al siglo XVII- que acaso paradójicamente nos transmiten con un lenguaje jovial y fresco la novedad permanente de lo que la Francmasonería atesora y transmite: la iniciación en los Misterios del Ser y del No-Ser. A destacar que un buen número de estos documentos se publican por vez primera en una edición impresa en castellano. En apéndice figura una nota de Francisco Ariza acerca de Filiberto de l'Orme y un texto del puño de este maestro hermético, así como una excelente bibliografía sumaria dirigida a quienes deseen profundizar en el estudio de la tradición francmasónica.

Hacemos votos para que Francisco Ariza nos continúe deleitando con sus trabajos acerca de los símbolos, los ritos y los mitos de la Masonería. Los cuales revelan la Cosmogonía para reflejar lo que la excede radicalmente: su origen increado, inmanifestado e incognoscible. M. G.

domingo, 19 de mayo de 2019

LAS MÁSCARAS DE DIOS



Según la mitología hindú cada forma de vida es una máscara de Dios siendo así como la vida existe, porque siempre se ofrenda a sí misma, ya que el alimento que es comido es Dios disfrazado dándose como comida a sí mismo. De aquí la fórmula: "Annam Brahman", la comida es Dios. Todo ello se relaciona con la frase de Cristo: Tomad y comed todos de él, porque este es mi cuerpo.

El grabado de la imagen es un bellísimo emblema simbólico de los altos grados masónicos, en él unos polluelos comen del cuerpo en carne viva de su progenitor, es decir se alimentan de la propia Masonería.

Todos esos símbolos son formas diferentes de referirse a una misma idea y por tanto revelan la unidad de los símbolos universales, es decir de la Tradición Primordial. Masonería y Arte


domingo, 28 de abril de 2019

ACERCA DE LAS LOGIAS SALVAJES

*

“Las logias llamadas a veces salvajes por no poder tener un local apropiado (pobreza económica, peligros religioso-sociales, etc.) se realizan teniendo como techo la bóveda celeste, es decir el entero cielo. Y en el suelo, se traza el plano de la logia, tal cual se hace en las mismas logias teniendo en cuenta las direcciones del espacio como base de un templo invisible donde todos los elementos están agrupados en la misma forma que en los locales luego construidos, agregándose como elemento externo un cuadro de logia correspondiente al nivel en que se trabaja (aprendiz, compañero, maestro). También se llaman así a las logias no adscritas a ninguna Obediencia particular y que trabajan de modo independiente a cualquier afiliación.” 

Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos
La imagen pertenece a la portada de un antiguo Diccionario masónico

viernes, 12 de abril de 2019

DE LOS PRINCIPIOS CONSTITUTIVOS DE "LA GRAN LOGIA OPERATIVA LATINA Y AMERICANA".


La Masonería vista como una sabia, fuerte y bella dama que recibe la luz directamente del G:. A:. D:. U:. para entregarla a través de ciertas herramientas intelectuales asociadas a la construcción.


Veintisiete años después de su levantamiento de Columnas, los principios constitutivos que llevaron a la fundación de La “Gran Logia Operativa Latina y Americana”, forman parte de la historia secreta de la Masonería, y su aportación a la Orden está presente en los libros y artículos que de  los miembros de sus distintas Logias, surgieron, los cuales siguen siendo "una ayuda, cuando no socorren, en el camino del Conocimiento".   





“La Gran Logia Operativa Latina y Americana es una Federación de Talleres de Europa y América, vinculados con la Tradición, donde se enseña el uso de los útiles para comenzar el trabajo de pulir la Piedra bruta y acercarla a una forma apropiada en consonancia con su Destino. Se llama Operativa por el siguiente hecho: los masones sabemos que nuestro origen, aunque inmemorial, se basa de modo inmediato en el trabajo de los constructores y artesanos de la Edad Media, que produjeron las innumerables construcciones del románico en toda Europa y posteriormente el asombro del gótico manifestado en centenares de catedrales y edificaciones de esas épocas. Esto se extendió hasta mediados del siglo XVII donde paulatinamente la Orden fue tomando un carácter más especulativo y las Guildas comenzaron a aceptar de forma numerosa a miembros que no eran artesanos pasando a ser cuantitativamente más éstos que aquéllos. En ese siglo y comienzos del posterior la Masonería se vió directamente relacionada con la Alquimia, la Tradición Hermética y el movimiento Rosa Cruz, pensamientos e ideas que hicieron que quienes las enunciaban se relacionaran a su vez directa o indirectamente con la Masonería, o que los masones se reclamaran como herederos de ellas. Esta transformación, con el tiempo hizo a los masones mucho más especuladores que artesanos, de acuerdo con el racionalismo imperante en la época. En 1723 se proclamaron las primeras Constituciones llamadas de Anderson; en ellas se modificaron varios de los Old Charges (Antiguos Deberes) y se dio una apertura, si así pudiera decirse, a la libertad religiosa de los masones y aún al planteamiento ideológico de la Masonería que por aquél entonces era cristiano y más específicamente católico. Esto llevó a que muchos católicos renegaran de estas 

Constituciones que no eran aceptadas al comienzo sino por cuatro Logias de Londres, aunque de hecho posteriormente, ya en 1813, se unificaron los Antiguos maestros que no las habían aceptado (por ejemplo por la cercenación del Tercer Grado) con los nuevos, unificándose así el quehacer masónico y conservándose los ritos ancestrales resumidos ahora en los tres Grados simbólicos: Aprendiz, Compañero y Maestro, dando lugar en esa fecha a la constitución de la Gran Logia Unida de Inglaterra. Es así como desembocamos en el siglo XIX donde la Masonería es casi exclusivamente especulativa y donde las ideas de progreso indefinido, laicización, etc., son sustentadas por la gran mayoría de los miembros de las Logias, los cuales también tienden hacia el poder político, lo social (las obras de caridad por ejemplo) y lo económico; sin embargo la transmisión de la Iniciación masónica se ha prolongado hasta hoy, mediante estas adaptaciones al mundo histórico, sin perder lo esencial, en medio de las vicisitudes del siglo XX, reviviéndose una y otra vez los Antiguos Usos y Costumbres provenientes de un tiempo inmemorial. 

Para distinguirnos de las Logias exclusivamente llamadas especulativas es que hemos adoptado el término Operativa. Esto se debe, por otra parte, a la realidad práctica de los trabajos emprendidos por los Talleres de la Gran Logia Operativa Latina y Americana, y aunque hoy no sea nuestro Oficio aplicado directamente a labores manuales sí lo es en cuanto estos utensilios son ahora intelectuales y nos ayudan, cuando no socorren, en el camino del Conocimiento. Ellos son fundamentalmente los símbolos, y la Vía Simbólica -en cuanto ella conforma una serie de enseñanzas y aprendizajes- como mediadora entre los distintos planos de la realidad. Igualmente el rito, tan importante en Masonería, y que es un conjunto de simbolismos en movimiento.

En una calle de Sitges. Barcelona

Nuestra Obediencia, constituida en 1992, que tiene su sede en los Valles de Barcelona, trabaja con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado así como las diferentes Logias que la constituyen y que en un principio eran en su mayoría separadas de otras Obediencias y por lo tanto "salvajes" (es decir, trabajaban "bajo los Auspicios de la Bóveda Celeste"). La Gran Logia Operativa Latina y Americana federa tanto Talleres masculinos como femeninos y mixtos y admite la posibilidad universal del Conocimiento iniciático para hombres y mujeres de toda raza o credo sin exclusión.
Bajo el lema masónico "Libertad, Igualdad, Fraternidad" nos dirigimos a todos nuestros Hermanos, teniendo siempre presente que cualquier tipo de actividad debe efectuarse como es costumbre dentro de las estructuras democráticas, el pensamiento liberal y los derechos humanos”. 

lunes, 18 de febrero de 2019

RENÉ GUÉNON, MAESTRO MASÓN. Mª Ángeles Díaz


Este trabajo fue publicado con anterioridad en el número 23-24 de Symbolos (issn 1562-9910 año 2002), como contribución al segundo monográfico que la revista, fundada y dirigida por Federico González, dedicaba a René Guénon, a quien la publicación ha considerado su guía intelectual. Para esta nueva edición de "La Biblioteca Hermética La Memoria de Calíope" se han añadido algunas imágenes nuevas.